26 octubre 2006

El campo
Dieron media sanción a plan de protección de frutales en territorio bonaerense

Se trata de un proyecto de ley del diputado Julio César Alfonsín (UCR). Apunta a crear un "sistema para proteger la buena sanidad de la producción de los frutales de hueso", con referencia a la gravedad que presenta la enfermedad denominada Sharka en ese territorio, que afecta a frutos como el durazno, ciruela y damasco.

La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires dio media sanción este miércoles al proyecto de ley del diputado Julio César Alfonsín (UCR), para crear un "sistema para proteger la buena sanidad de la producción de los frutales de hueso", con referencia a la gravedad que presenta la enfermedad denominada Sharka en ese territorio, que afecta a frutos como el durazno, ciruela y damasco.
El sistema busca que desde el Gobierno provincial se implementen una serie de medidas elementales para evitar o reducir los riesgos de introducción de tipos agresivos del virus "plum pox virus" (PPV), causal de la enfermedad de la Sharka, que se detectó por primera vez en nuestro país en noviembre del 2004 en la provincia de San Juan.
El proyecto presentado contempla puntos como el de no introducir material vegetal de zonas donde exista el virus PPV, establecer una red de monitoreo para detectar la presencia de esta enfermedad sobre los viveros, montes comerciales y familiares que presenten síntomas, vigilando árboles en floración durante el engrosamiento del fruto y en el momento de la recolección. Además, propone brindar charlas acerca del tema para capacitar a técnicos y productores, con el fin de prevenir esta enfermedad.
"El Gobierno bonaerense no ha realizado relevamientos sobre la Sharka, por lo cual con esta media sanción hemos avanzado sobre la problemática, ya que en una importante región de la Provincia la fruticultura es el principal factor económico", expresó el legislador.
La iniciativa insta a que desde el Ministerio de Asuntos Agrarios y de la Producción, se establezcan convenios con organismos que puedan aportar conocimientos y pautas para el mejor desarrollo del mencionado problema, como el Instituto Nacional de Tecnología Alimentaria (INTA) o las facultades de Ciencias Agronómicas Nacionales con asiento en la Provincia.
"Esta enfermedad, que llegó a nuestro país por una desprolijidad en el cumplimiento de los controles sanitarios, no tiene métodos curativos, ni existen variedades resistentes, al menos a nivel comercial, por lo que ante su presencia en algún monte la única forma de control es la erradicación del frutal, y sobre todo la prevención y control para detectarla", explicó Alfonsín.
Fuente: AbiertaTV