| Un proyecto presentado en la Cámara de Diputados de la provincia por el diputado Julio César Alfonsín (UCR), en compañía de los también radicales Luís Bruni y Silvia Crocco, propone la readecuación de los espacios verdes públicos y la colocación de juegos adaptados para una integración comunitaria de las personas con capacidades diferentes en las plazas públicas.
"La iniciativa tiene como finalidad la creación de un plan provincial de plazas de la integración, ya que si creemos en la inclusión del niño con capacidades diferentes, debemos fomentar su integración en el espacio de juegos de la plaza", explicó Julio Alfonsín.
En el proyecto de Ley se contemplan modificaciones en las plazas como la construcción de rampas de acceso, veredas perimetrales y caminos diagonales e internos libres de obstáculos e irregularidades, con indicadores adecuados para bastones blancos, que permitan a los disminuidos visuales el recorrido y con condiciones de accesibilidad para las sillas de ruedas. También bancos al borde de las veredas rodeados de un espacio llano que permita el estacionamiento de sillas de ruedas. Abundantes espacios verdes perfectamente delimitados para el juego recreativo, sin obstáculos de accesibilidad. Además señalizaciones de árboles y plantas en braille, o similar, y en escritura convencional, y de todos los espacios definidos, construcciones, y jardín de plantas aromáticas.
Según explicó el diputado Alfonsín, "las barreras sociales se establecen cuando la sociedad valora negativamente a la persona con capacidad restringida, por no corresponder al modelo humano, mental y funcionalmente perfecto. Lograr la accesibilidad al medio físico es una condición de toda comunidad que considere importante incrementar su calidad de vida".
Se prevé también que el piso en los espacios de recreación esté recubierto en astilla orgánica, material natural, dúctil, inofensivo ante caídas de niños, accesible para cochecitos de bebe y sillas de ruedas. Y como instrumentos recreativos se pondrían areneros, llamados mesas de arena, con una altura de entre 60 y 70 centímetros, altura promedio para la utilización desde las sillas de ruedas, y hamacas especiales con las medidas adecuadas de seguridad.
"Sólo desde las acciones integradoras se puede hablar de una estrategia participativa con dimensión solidaria y en ese marco considero que no resulta coherente con la inclusión del niño con capacidades diferentes, la imposibilidad o limitación en el uso de los espacios de juego de la plaza, ya que el concepto de inclusión implica la eliminación de todo tipo de barreras, resultando en consecuencia indispensable realizar adecuaciones sobre los espacios públicos que por su propia condición, deben ser aptos para la utilización y el disfrute por parte de todas las personas", concluyó el diputado Julio Alfonsín. |
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